HISTORIA DEL CLUB

ORÍGENES

Aunque no se sabe la fecha exacta de la llegada del fútbol a Trubia, hay constancia de que, hacia 1915, ya se practicaba el juego, concretamente en el barrio de Junigro. En aquellos años, debido a la llegada de muchos jóvenes procedentes de diversas partes de España para realizar prácticas en la Fábrica de Armas, y ya que estos, en sus lugares de origen ya jugaban al fútbol, contribuyeron a la rápida difusión del juego en el pueblo, creándose los primeros equipos locales.

FUNDACIÓN DEL CLUB

Una de las primeras fotos del equipo
Una de las primeras fotos del equipo

Hasta ahora, se venía considerando como la fecha de fundación del club el 26 de marzo de 1926, pero en realidad esta fecha es la de su inscripción en la federación asturiana y su debut en competición oficial. Pero, realmente, su fundación tuvo lugar tres años antes, en 1923, bajo el nombre de "Juvencia Football Club Trubieco".

A la hora de datar la antigüedad del club, no existe unanimidad entre los expertos, ya que algunos creen que se debe tomar como correcta la fecha en que un grupo de personas crean la sociedad, dotándola de una directiva y unos estatutos (1923) o bien los que opinan que se tiene que tomar la fecha del ingreso en el registro de sociedades deportivas (22 de febrero de 1926).

La mayoría de los equipos consideran que se debe de tomar la fecha más antigua que se pueda acreditar con algún tipo de documento oficial, artículo periodístico o incluso con el testimonio de alguna persona mayor que confirme la existencia del equipo en las fechas determinadas.

Se adoptó el nombre de Juvencia, que deriva del latín "juven", aunque el porqué del nombre no está muy claro: Una posibilidad apunta a un vocablo de origen cubano, sinónimo de adolescencia, que adoptó un fundador del club tras un viaje por tierras americanas. Otra versión del origen del nombre, tendría que ver con una persona muy vinculada al fútbol en Trubia, Paulino "El Sastre", que utilizaría este vocablo para referirse a la juventud.

El escudo, en los primeros años del club, estaba formado por dos cañones cruzados sobre un fondo blanco, que era el color uniforme por aquellas fechas.

En la actualidad, el escudo está formado por un engranaje, símbolo del trabajo, con dos cañones cruzados que representan a la fábrica de armas como emblema del pueblo, sobre un fondo con los colores del equipo (azul y blanco), con un balón en la parte inferior y todo ello bajo la corona real.

 

Escudo actual del club
Escudo actual del club

Benjamín Suárez Viescas (1923-25), conocido por todos como "Chichi" y César Fernández (1925-26) fueron, por este orden, los primeros presidentes del club.

ALTA FEDERATIVA

Durante la presidencia de César Fernández (1925), se inician los trámites para inscribir al equipo en la Federación Asturiana de Fútbol y comenzar a participar en competiciones oficiales.

El 23 de febrero de 1926, el Juvencia solicita a la Federación Asturiana su inscripción en el campeonato de segunda categoría, enviando una solicitud con la copia de los estatutos del club, aprobados ese mismo día por el Gobierno Civil, junto con un giro postal por valor de 30 pesetas en concepto de cuota de inscripción.

En ese momento presidía la junta directiva Luis Abad, siendo vicepresidente César Fernández.

Finalmente, el 22 de marzo de 1926, tras varios intentos, el equipo es inscrito en la entonces llamada Federación Regional Asturiana de Fútbol. Cuatro días después haría lo mismo el Oviedo, surgido de la fusión del Stadium Ovetense y el Deportivo Oviedo.

El 20 de mayo de ese mismo año, la Federación Asturiana organiza el campeonato de segunda categoría, correspondiente a la temporada 1925-26 en el que participan 20 equipos. El Juvencia quedó emparejado con el Athletic de Lugones, disputando una eliminatoria a 4 partidos: Ganó uno, empató otro y perdió los dos restantes, quedando eliminado.

EL VIEJO CAMPO

A la hora de inscribir al equipo en la Federación Asturiana, surgen las primeras complicaciones, relativas a las dimensiones reglamentarias del campo de Quintana.

Al no cumplir con las medidas mínimas exigidas, la Federación no da el visto bueno para su inscripción. Como el campo y los terrenos próximos pertenecen a "Fábrica de Mieres", se les remite una carta, por medio del diréctor de la Fábrica de Armas, con fecha del 21 de enero de 1926 solicitando disponer de unas huertas colindantes para ampliar el campo.

El día 1 de febrero se recibe en la Fábrica de Armas la autorización por parte de  "Fábrica de Mieres", supeditada al cumplimiento de las siguientes condiciones:

  1. El Juvencia deberá cerrar la finca.
  2. Se abonará al año, en concepto de arriendo, 5 pesetas.
  3. En caso de que "Fábrica de Mieres" necesite los terrenos, el Juvencia deberá abandonarlos en el plazo de un mes.

El club acepta las condiciones y comienzan las obras de adecuación del campo de Quintana.

Con la ayuda de directivos, jugadores, socios y aficionados, en el verano de 1926 finalizan las obras con el vallado del campo.

El campo de Quintana se inaugura el 12 de julio de 1926, coincidiendo con las fiestas sacramentales, con un partido entre el Oviedo y una potente selección asturiana. 

 

CONCESIÓN DEL TÍTULO DE "REAL"

El 24 de abril de 1928, acompañado de las máximas autoridades de la provincia, el infante D. Jaime de Borbón y Battenberg (Era el segundo hijo del Rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg) realizó una visita por las instalaciones de la fábrica de armas de Trubia, el Casino Obrero y un paseo por el pueblo. A continuación recibió a una delegación del Juvencia encabezada por su presidente Eulogio Peña acompañado por los directivos Emilio Álvarez y Julián Villar, quienes le piden que acepte la presidencia de honor del club.

El 5 de mayo de 1928 el Juvencia recibe una notificación de la Casa Real en la que se confirma que el infante acepta la presidencia de honor y concede al Juvencia el título de "Real".

El 8 de mayo de 1928 el club envía una carta a la federación donde se solicita cambiar el nombre a "Real Juvencia F.C." en vez de "Juvencia F.C. Trubieco" y que así conste en todos los documentos federativos y, para ello, adjunta el documento original y solicita que le sea devuelto. 

Como muestra de la importancia de dicho título, basta decir que sólo otros cinco equipos en Asturias, además del Real Juvencia, poseen tal distinción: Real Sporting de Gijón, Real Oviedo, Real Avilés, Real Titánico de Laviana y Real Tapia. Por este motivo se modificó el escudo añadiéndole la corona real en la parte superior.

 

CAMBIOS DE NOMBRE

Tras la primera denominación del club como "Juvencia Football Club Trubieco", a partir de 1928 el equipo pasó a llamarse "Real Juvencia F.C.".

El 10 de enero de 1941, bajo la presidencia de Benjamín Suárez Viescas y debido a la tutela ejercida por la fábrica de armas, el club pasa a denominarse "Real Deportivo Fábrica de Trubia".

A partir de 1944 cambia otra vez el nombre pasando a llamarse oficialmente "Real Juvencia de la Fábrica de Trubia".

El 23 de noviembre de 1959, la junta directiva acordó cambiar el nombre por el de "Real Juvencia de Trubia", al disminuir el respaldo económico y material que la fábrica de armas le venía prestando.

Desde el año 2000, a causa de la reforma legal en materia de entidades deportivas, recibe el nombre de "Sociedad Deportiva Real Juvencia Club de Fútbol".

EL NUEVO CAMPO

En 1955 se conoció la necesidad de la dirección de la fábrica de armas de disponer de los terrenos de Quintana en los que se ubicaba el campo de fútbol para la edificación de lo que luego sería el taller de municiones, ante esta situación, ya en el verano de 1956, el club informa de su difícil situación a la territorial asturiana renunciando a competir la siguiente temporada y dando la carta de libertad a los jugadores para que puedan fichar por el equipo que estimen oportuno. 

Después de varias reuniones con el Real Oviedo se consigue reconducir la situación llegando a un acuerdo que permite al Real Juvencia disputar sus partidos como local en el estadio de Buenavista, dicho acuerdo recogía así mismo que las recaudaciones de taquilla se repartieran a partes iguales entre ambos clubes, haciéndose cargo el Real Oviedo de los sueldos de los empleados del campo.

Durante las temporadas 1956-57 y 1957-58, el Real Juvencia jugó sus partidos como local en Buenavista, alternando cada domingo con el Real Oviedo. Al finalizar esta última temporada, el terreno de juego presentaba bastante mal aspecto debido a la acumulación de partidos, por lo que la directiva del Oviedo se ve obligada a acometer obras para repararlo, solicitando al Real Juvencia una colaboración económica de 250000 pesetas, una cantidad importante para aquellos tiempos.

La directiva trubieca soñaba que el equipo tuviera su propio estadio para no depender de que otros clubs le dejasen el campo, y aunque agradecidos al Real Oviedo por su ayuda, rechazaron la propuesta, ya que su deseo era que el Real Juvencia pudiera volver a jugar en Trubia.

Ante esta complicada situación, la directiva toma la valiente decisión de no abonar esta cantidad y dedicar todos los esfuerzos a reunir los medios económicos necesarios para la compra de unos terrenos en los que construir el nuevo campo de fútbol.

Tras mirar varia fincas, que finalmente fueron desestimadas, se elige la actual ubicación en la zona de Requejo en la finca llamada "La Llamiella".

A continuación vendría la difícil labor de reunir el dinero para realizar el proyecto, para ello la fábrica de armas entrega la cantidad de 250.000 pesetas, que previamente había comprometido, a cambio de que los aprendices que acudieran al campo vestidos de uniforme entraran gratis.

El Ayuntamiento también colabora con 250.000 pesetas con la condición de que los terrenos se dedicaran a campo de fútbol, al menos durante un período de 25 años y la Delegación Nacional de Deportes hace una aportación de 300.000 pesetas que junto con algunas rifas, más los llamados socios pro-campo, hacen que el club consiga la cantidad necesaria para comprar el terreno y comenzar las obras.

Se diseña lo que iba a ser el "Campo de Deportes de Trubia", con bolera, piscina, cancha de baloncesto, etc, pero la negativa de un propietario a vender una finca colindante, da al traste con este ambicioso proyecto.

Finalmente el campo de Quintana sería construido tal y como lo conocemos actualmente, siendo inaugurado oficialmente el 9 de diciembre de 1962.